Fuimos escogidos y santificados (1)

Hola mis hermanos y hnas, hoy le traigo un tema para edificación del cuerpo de cristo, que sea el Señor iluminando nuestro camino cada día.





                      Fuimos escogidos y santificados (1)



""""""Versículos de la Biblia """"""

1 Pedro 1:2  Escogidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu para la obediencia y la aspersión de la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.


--------Palabras del ministerio -------
(Parte 1 de 2)

En la eternidad pasada, Dios nos escogió conforme a Su presciencia. Él nos eligió y tomó la decisión de cautivarnos. Luego, en la esfera del tiempo, el Espíritu vino a santificarnos, a separarnos del mundo, para que obedeciéramos a la redención de Cristo. Vino a separarnos a fin de que nosotros obedeciéramos y fuéramos rociados con la sangre de Cristo. Una vez que obedecimos, fuimos rociados con la sangre. Es el Espíritu santificador quien nos separa del mundo para que obedezcamos a la sangre de Cristo. Primero nosotros nos arrepentimos y creemos, y luego, obedecemos a lo que Cristo hizo en la cruz. Inmediatamente después, somos rociados con la sangre de Cristo. Ésta es la obra santificadora que el Espíritu realiza después de que Dios nos elige, la cual ejecuta la elección de Dios y nos conduce a la redención de Cristo.

Para ejemplificar este aspecto de la santificación del Espíritu, les contaré mi propia experiencia. Yo nací en la religión cristiana, pero, claro está, no nací en Cristo. Cuando era joven, por haber visto algunas cosas en el cristianismo con las que no estaba de acuerdo, me volví bastante rebelde. Cada vez que comparaba las enseñanzas de Confucio con lo que veía en el cristianismo, me decía a mí mismo que el cristianismo no era tan bueno como las enseñanzas de Confucio. Me parecía que los discípulos de Confucio eran muy superiores en su comportamiento y conducta a los misioneros, pastores y predicadores. Sin embargo, un día, a la edad de diecinueve años, el Espíritu que santifica me aprehendió. Una joven evangelista vino a nuestra ciudad, y yo, por curiosidad, fui a escucharla. Mientras transcurría la reunión, el Espíritu me preguntó: “¿Qué haces aquí? Te he estado persiguiendo por mucho tiempo y ahora ha llegado el momento de pescarte”. El Señor realmente me cautivó en aquel momento. Me arrepentí y comencé a obedecer a Cristo y a aceptar lo que Él había hecho.




FUIMOS ESCOGIDOS Y SANTIFICADOS (2)

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

1 Pedro 1:1-2  Pedro, apóstol de Jesucristo, a los peregrinos de la dispersión el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, escogidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu para la obediencia y la aspersión de la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.


~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

(Parte 2 de 2)

Basándonos en 1 Pedro 1:1 y 2, podemos hablar de la operación, la obra energética del Dios Triuno, puesto que aquí vemos la elección del Padre, la santificación del Espíritu y la redención del Hijo. Estas tres acciones constituyen la operación del Dios Triuno.

La elección del Padre se llevó a cabo antes de la fundación del mundo. Esta elección fue según la presciencia de Dios. Lo que dice Pedro en 1:2 concuerda con lo que dice Pablo en Efesios 1 y Romanos 8, donde se nos dice que en la eternidad, antes de la fundación del mundo, Dios nos escogió según Su presciencia. En esto consiste la elección de Dios. Después de esto, el Espíritu viene para llevar a efecto la elección de Dios. La elección de Dios tuvo lugar en la eternidad, antes de la fundación del mundo, mientras que la santificación del Espíritu acontece en la esfera del tiempo. Nosotros nos encontrábamos vagando sin rumbo alguno, y un día el Espíritu vino a nosotros para cumplir la elección de Dios. Como resultado, nos arrepentimos, creímos y fuimos rociados con la sangre que Cristo derramó en la cruz. Así, pues, tenemos el mover del Padre, del Espíritu y del Hijo. Ésta es la operación que realiza la Trinidad de la Deidad en Su pueblo escogido, en Sus elegidos, a fin de que ellos participen de Su plena salvación. Ésta es una manera de expresar lo que se revela en 1:1 y 2.

Otra manera de expresar este mismo asunto consiste en decir que la obra energética del Dios Triuno tiene como fin llevarnos a disfrutar al Dios Triuno. Participar de la plena salvación de Dios en realidad equivale a disfrutar al Dios Triuno. Cuando disfrutamos al Dios Triuno, estamos en la gracia, pues la gracia es Dios mismo dado a nosotros para que lo disfrutemos. La gracia no es otra cosa que nuestro disfrute del Dios Triuno. Según el versículo 2, esta gracia no sólo debe ser algo que se nos añade, sino algo que sea multiplicado en nosotros. Además, el disfrute que tenemos de la gracia redunda en paz













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